Relatos


Choque de amor (un sueño adolecente)

Publicado en Relatos el 28 de Febrero, 2007, 12:20 por Sergio_Damian
No creía en el amor a primera vista y solía burlarme cuando me decían
que el amor se podía encontrar a la vuelta de la esquina, pero algo
ocurrió y eso cambio mis creencias y mi destino para siempre.
Aquella era una tarde ventosa y lluviosa de principios del otoño de
1980. Caminaba apurada no sé porque, creo que por costumbre y también
porque no llevaba paraguas.
Doble la esquina y choque con un hombre que llevaba puesto un
impermeable largo y en vez de usar paraguas usaba anteojos negros.
Nos pedimos disculpas mutuamente y el luego dijo: - hola, soy
Antonio, Tony para los amigos -, aclaro sonriendo.
Se paro delante de mí impidiéndome el paso y luego pregunto:
- ¿Te parece si tomamos un café?, Allí enfrente-, señaló.
Pensando bien tenía solo dos opciones, o me iba a casa a mirar tele o
iba con el bomboncito a tomar un café.
- ¿y?...- dijo él, supongo que mirándome porque con los anteojos y la
llovizna era imposible saberlo
-Bueno vamos-, dije decidida.
Me tomo de la mano y cruzamos la calle corriendo, entramos al bar con
los impermeables y los cabellos empapados. Nos sentamos junto a la
ventana y pedimos café. Mientras esperábamos, él saco los anteojos y
con los ojos cerrados paso su mano sobre sus cabellos llevándolos
hacia atrás, agacho la cabeza, encendió un cigarrillo, soltó el humo
y me miró sonriente, extendiendo el paquete de cigarrillos.
-¿fumas?-, dijo
-no, gracias no fumo -, respondí turbada por esa mirada que podía
traspasar la tierra en un segundo entonces sin pensarlo me escuche
decir:
-Con razón usas anteojos oscuros bajo la lluvia, con esos ojos podes
encandilar a cualquiera y podes producir un choque con graves
consecuencias-.
Tony se rió con ganas y luego dijo:
-Choqué con vos, -¿qué consecuencias puedo tener?-
-Eso depende de vos-, me escuche decir.
Él me seguía mirando sabiendo el poder que ejercían sus ojos sobre
mí. Mientras tanto, el mozo trajo el café y se retiró. Entonces Tony
apago el cigarrillo en el cenicero, tomó un sorbo de café, acurruco
mis manos frías entre las del. Yo entretanto pensaba que lindos
labios tenía y volví a la realidad cuando lo escuche decir:
- ¿No me dijiste todavía cual es tu nombre?
- Alejandra, respondí. Y luego agregué Ale para los amigos dije
sonriendo pero, bajando la mirada la poder liberarme de sus manos.
A pesar de que no era una adolescente me sentía como tal,
ruborizándome como una tonta. No sé si se dio cuenta pero, creo que
la luz amarillenta estaba a mi favor y empalidecía mi rostro.
Me tome un sorbo de café
-Debe estar frió!- dijo Tony, espera. -Te pido otro-.
- No gracias, dije tomándome de un sorbo el resto del café,
luego agregué,
- Me gusta así. Dije para poder disimular mi nerviosismo
tomando conciencia de lo que había dicho y de lo que sentía en ese
momento frente a el. Tenia que tratar de cambiar de tema así que mire
por la ventana y ya no llovía. Tony leyendo mi pensamiento dijo:
- Parece que ya no llueve - y luego dijo:
-llovió solo para que nos cociéramos-.
Expresó mirando hacia fuera, pienso que para no turbarme con la
mirada. Yo sonreí y fingí buscar algo en la cartera, para ocultar mis
manos y la mirada. El se levanto sonrió y luego dijo:
- Ya vuelvo-. Y se fue para el lado del baño y yo respire
aliviada.
Me sentía sin aire, no podía mirarlo, me gustaba tanto. Saque el
espejito y me arregle un poquito mientras lo esperaba. Luego seguí
mirando por la ventana una pareja paso abrazada no pude mas que
envidiarla.
-¡Que frió viene de la puerta!- dijo mientras se sentaba y incendia
otro cigarrillo.
Yo estaba muda, ya no podía emitir palabra, no sabia que hacer ni que
decir, entonces mire el reloj.
- Se te hace tarde – si te parece puedo alcanzarte, lo tengo
acá, a una cuadra, porque esta es contramano. Dijo mirándome y a la
vez jugando con el cigarrillo en el cenicero hasta que lo apago. Allí
me di cuenta de que el también estaba nervioso.
- ¡Que hago pensé!- y sin darme cuenta deje las manos sobre la
mesa, cosa que hasta el momento había tratado de evitar.
El me estaría observando porque cuando pude reaccionar ya tenia
nuevamente mis manos en las de el, solo que esta vez sus manos aun
eran cálidas pero, estaban húmedas. Yo temblaba, él soltó una de mis
manos, se acerco lentamente tono mi barbilla y me beso dulcemente. Yo
también lo bese sin pensar ni medir las consecuencias, sin saber
quien era. Tenia que pensar o ¿estaba volviéndome loca?, Tenia
reacciones que no podía comprender actuaba por impuso no razonaba,
cosa extraña en mi. Su voz seductora me saco de mis cavilaciones.
Me dijo al oído:
- Me gustas mucho -, luego me miro de frente y sonrió.
Tome su carita, le lo bese y le dije que a mí también me gustaba
mucho, hacia falta aclararlo si ya se había dado cuenta. Tratando de
evitar lo inevitable me puse de pie decidida a irme para no seguir
con ese juego peligroso del cual seguramente iba a salir lastimada.
El sorprendido dijo, - ¡Espera!, Te acompaño. Dijo, mirando la cuenta
y dejando el dinero debajo del cenicero. Yo me di vuelta y me pare a
mirarlo.
Luego, vino a mi encuentro adelantándose para abrir la puerta,
salimos afuera.
Necesitaba respirar aire puro, me sentía sin fuerzas para resistirlo.
Nos quedamos parados en la vereda, no sentíamos el frió, solo nos
veíamos.
Luego me tomo de la mano y dijo: - ¿Vivís cerca? -.
- Si a unas cuadras - dije, - Voy caminando – agregué, tratando
de no mirarlo de resistir su encanto pero, en el fondo ya estaba
perdida y el lo sabia.
- Por lo visto no queres que te acompañe – dijo con tono seco
Lo mire su rostro estaba serio y entonces trate de responder.
- No, digo si, no me molesta que me acompañes, me gusta tu compañía.
Y otra ves estaba diciendo lo que no quería decir.
- Es mi día libre – dijo.
Como no quería quedarme con la duda me anime a preguntar:
-¿Sos casado?-
Él me mira, sonríe y luego mira hacia el suelo y luego dijo:
- No casado no soy – y siguió caminando.
Tenia que averiguar mas, así que pregunte:
- ¿Vivís con alguien?- Pregunte tratando de adivinar la respuesta.
- Bueno de hecho si, vivo con alguien – dijo bajito.
Me temblaron las piernas y mi mundo de sueños se me vino abajo.
Luego de un silencio agrego risueño,
-vivo con mi perro Trueno, no tengo hijos -. Y luego agrego,
-te esperaba a vos -.
Siguió habando,
- Vivo con mi perro en un departamento, a una cuadra del bar, al que
voy todas las tardes cuando me siento solo a tomar un café.
- ¿ Y vos? – Pregunto intrigado
- Yo, casada nunca, no tengo hijos y vivo sola.
- Parece entonces, que los dos estamos libres para comenzar una
nueva historia juntos – dijo serio y muy seguro.
- Bueno, llegamos – dije algo triste por tener que despedirme y
dejar de ver esa cara, esos ojos, esa boca. Luego agregué:
- Gracias por la linda tarde que pasamos –
- No, dijo él yo soy el agradecido por haberte conocido-.
Yo lo seguía mirando fijamente no podía dejar de hacerlo y tampoco lo
podía dejar ir sin darle un beso así que lo bese casi sin darme
cuenta. Él respondió de la misma manera, no se cuanto tiempo duro el
beso porque yo perdí la noción de tiempo y espacio. Solo nos hizo
reaccionar la fina llovizna que comenzaba a caer lentamente.
- Bueno -, dijo Tony
- – Va a ser mejor que me vaya -. Sin dejar de abrazarme y
mirarme con esos ojos que me maravillaban. Otra vez me escuche decir:
-¿Queres pasar a tomar otro café?- sin siquiera pensar en dejar de
abrazarlo. Tony, algo sorprendido, levanto una ceja y sonrió
diciendo: - Bueno, sino te molesta -.
Subimos no hablamos, cuando el ascensor se detuvo bajamos. Abrí La
puerta, encendí la luz y lo invite a pasar. Le mostré la cocina y en
un intento por escapar le dije ya vuelvo. Rápidamente corrí al baño,
estaba un poco despeinada así que me arregle un poco y volví a la
cocina. Tony estaba sentado, en cuanto me vio se paro y vino a mi
encuentro comentando:
- creo, que no fue buena idea venir, no quiero que pienses mal
de mí, me gustas en serio.-
- Vos también me gustas y yo tampoco quiero que pienses mal de
mi yo tampo suelo hacer esto de traer al primer hombre que conozco a
mi departamento pero, siempre hay una primera vez, además yo solo te
invite a tomar un café.
- Tenes razón, disculpame.
- Me voy – dijo tomándome la cara y besándome.
Yo seguía temblando entonces me abrazo y me beso y muy cerca de su
oído le dije:- no me dejes sola, quédate esta noche – ya sin analizar
lo que me escuchaba decir.
- No te vas a arrepentir- dijo sin mirarme
- Jamás – respondí segura. Casi extasiada, turbada mientras me fundía
en sus brazos.
Ya no podía volver atrás y, además ¿ por qué iba a hacerlo? Si era la
primera vez en la vida que me enamoraba y a primera vista si lo
dejaba pasar quizás nunca volvería a sentirme como hoy.
Así seguimos confundidos en besos y abrazos en caricias, me estremecí
cuando sus manos rozaron mi piel desnuda y casi perdí el aliento
cuando su boca generosa bajo por mi cuello y se detuvo en cada rincón
de mi cuerpo.
Aquella tarde fue sin duda, una tarde para recordar y la primera de
muchas que vendrían con los años.
Lo que no supimos nunca en realidad quien choca a quien pero, lo que
si sabemos es que aquel encuentro fue un choque de amor y si tuvo
consecuencias, auque no fue tan grave, porque gozan de muy buena
salud. Las consecuencias fueron:
Ana, Maria, Oscar y Rosa.

De Cecilia Albam.
Del grupo: Escritores aficionados

Cecilia mi mundo

Bs. As. 1990 apenas 17 años.

Publicado en Relatos el 28 de Febrero, 2007, 12:07 por Sergio_Damian
SENSACIONES CONFUSAS.


Se sentó, prendió la radio y claramente escucho los primeros acordes, su idea era pasar un tranquilo atardecer pero algo le anticipaba que no sería así.
El día estaba fresco, los rayos solares existentes a las 17:30 hs. apenas se filtraban por entre los árboles de la calle, pero ella seguía sentada allí como si todo fuese nuevo, como si todo hubiese cambiado su curso, la mirada perdida en busca de algo en que fijarse mientras la radio pasaba avisos de espectáculos varios en la avenida Corrientes.
En su mente la idea de haberse perdido aquel prometedor y esperado viaje se transformaba en tortura. El frío heló sus pálidas manos y fue ahí cuando reaccionó. Ella una chica joven, agradable, divertida, no podía arruinar el largo fin de semana que le esperaba pensando enteramente en el fracasado viaje.
Fue así que se paró y fue directamente hasta el placard, donde buscó sin empeño la ropa a lucir. No sabia que hacer, sólo deseaba estar tranquila y poder escribir una buena historia, una que la reflejase tal cual es. Tomó la máquina de escribir y se dirigió a la cocina, lugar por excelencia elegido para llevar acabo esta tarea. Luego de balbucear frases sin intenciones, percibió con todo su cuerpo el sonido de una canción apenas conocida por ella, aquello basto para confundirla aún más. Sin darle mucha importancia al hecho prosiguió su labor.
Cual seria el tema de su historia era ahora la preocupación del momento, enseguida recordó toda su semana, estaba cansada de hacer siempre las mismas cosas, de ver siempre a las mismas personas, de ser todos en sus propias respuestas, de no tener en claro que quería, de sentir la culpa de todo lo que pasaba a su alrededor, la duda la invadió, se sintió igual a todos, pero hablar le hacia bien, así que tomo el teléfono y llamó a un amigo…desgraciadamente él no estaba. Los minutos pasaron y la sensación cambio transformándose en algo placentero y no tan conflictivo.
Tomó aire y nuevamente pensó en su semana, de una manera extraña volvió a recordar los hechos, esta vez se vio acompañada por sus amistades y por él, ese buen amigo con quien siempre se puede contar para compartir el tiempo. Realmente todavía no sabía sobre que escribir, pero sin saberlo ya en las hojas aparecían bajo el disfraz de nada las ideas que en su cabeza rondaban.
Serian validas todas las decisiones tomadas? Serian a conciencia? Seria ella reflejada en palabras o simplemente serian ellos expresados por su voz? Creyó necesario tomar un sorbo de agua antes continuar, nuevamente la confusión asistió a su ser, aunque creo que jamás la abandona.
Cruzó las piernas, se rascó la cabeza cosa que era costumbre, intentó sentirse y lo único que logró fue descubrir aquel diminuto dolor en el pecho, tosió un par de veces y relajó su tensionado cuello.
Pensó rápidamente en encontrarse con alguien y charlar infinitamente o hasta que el otro se cansara, escuchaba un cassette que alteró sus pulsaciones. Siguiendo el ritmo sus dedos tecleaban en la maquina las confusas ideas, la luna ya asomaba a su patio, el frío ya se había mimetizado con el ambiente. Ruido, eso era lo único que en claro tenia al igual que casi toda la humanidad….ruido.
Insólitamente irrumpió en ella el pensamiento de origen y sin querer gritó:¡Ser pasado seguro, futuro incierto pero apenas presente! Rió satisfecha y se creyó importante, cuando lo único que había hecho era ofrecer a sus vecinos otra frase para que se preocuparan por la salud mental de su vecina. Quiso destruir todo lo anterior, pensó que nada de lo escrito era coherente y aplicó a su persona una dosis de destrucción.
Qué ser? Tal vez no le importaba pero fue lo que se le ocurrió poner sobre el papel. Nuevamente algo llamó su atención desde el mundo de lo real, esa canción que tanto le gusta y la refleja. Se puso a cantar y dejó pasar todo aquello que no estuviese dentro de su nivel, que por supuesto no era “alfa”. Tenia sobre si el peso total de una noche clara, las verdades que pueden encerrarse en una noche de otoño, la infame duda protegiéndola, la vista hincada en aquello que acaso podría ser.
Su vida basada en simples proyectos estaba transfigurada en una vida ajena cuyo valor carecía de importancia, soñaba con ser sin saber que ya era, tuvo furia y clamo por ella, pero todo es inútil cuando uno quiere que lo sea. Palabras que suenan, pero no influyen. Carencia acentuada era la que necesitaba cubrirse y por desgracia nadie comprendía, sólo ella y fuera de ella nadie…
Parece contradictorio el hecho de ser una persona que logra establecer con tanta rapidez sus confusiones y no puede resistirse a la idea de confundirse aún más.
Rápidamente la rigidez la empapó, su cara se nubló, el presente la tomó por sorpresa, era tarde y ya había escrito tres hojas de algo que no sabia que era. Miró a su alrededor y observó todo detenidamente, las cosas seguían en su sito, el aire suave recorría el cuarto, las plácidas manos se encontraban tipeando una por una las palabras que pasaban por su mente.
Todo era extraño, se rascó nuevamente la cabeza, se miró los dedos rojizos de tanto pegar con rabia a las pobres e indefensas teclas, tenia sueño pero se propuso arrancar la hoja y comenzar una nueva, así que con decisión soltó el freno de la máquina, sacó la hoja y la arrojó al suelo donde se reunió con otras tantas, abrió suavemente el block de hojas y cortó una, la colocó en la maquina, se sentó y escribió bien pegado al margen el título de su nueva historia “SENSACIONES CONFUSAS”.

Del blog de cierro comillas:


Soy puntos suspensivos

Mas haya de la locura.

Publicado en Relatos el 29 de Noviembre, 2006, 13:44 por Sergio_Damian

Ahí esta Rudi, en un cuarto sucio sin privacidad y el aire viciado por el humo del cigarro, pensando que sus ideas no son sus ideas, sino producto de la manipulación de algún ente que nos domina, que nos suspende en estado alfa, que nos deja la mente en blanco, que nos usa como un triste pasatiempo dejándonos blandos, sin fuerzas, sin ganas ni voluntad. De un momento para otro se sintió sucio y manoseado, en un segundo sin poder explicarse por que, sintió como si le hubiera pasado una descarga eléctrica por su cuerpo y en ese instante una vorágine de ira se adueño de su mente, el pulso cardiaco se acelero y su torrente sanguíneo impulsaba sangre a su cerebro sin parar. Pensaba en mil cosas al mismo tiempo y de repente se calmo, junto con la calma que lo invadió, sintió que a su alrededor la calma se adueñaba de todo, pero le queda una sensación de calor en todo su cuerpo y un horrendo olor a quemado se podía percibir en todo el ambiente. Se noto agredido, burlado y a la vez subestimado. Por suerte no sufre de ninguna afección cardiaca y su corazón pudo soportar ese maldito transe que le dejo un sabor amargo y la garganta carrasposa. Si se repite el mal momento en las horas siguientes, el solo espera que algún ángel bendito le lave la piel para borrar los rastros del sometimiento que lo aqueja, aunque el igualmente se daría cuenta de la situación. No quita la mirada de su reloj despertador, siguiendo segundo a segundo el transcurso del tiempo, cuando desconfía de la hora de su reloj, consulta el reloj del noticiero televisivo para controlar que siempre este en hora. No soporta el silencio mas de uno o dos minutos, porque aunque él haga lo posible por estar en silencio, no logra conseguirlo, siempre se escuchan risas y voces sin sentido, que no sabe de donde vienen a dar a su cuarto, por eso prefiere tapar ese ruido molesto con otro que le resulte menos aturdidor. En ocasiones se lo podía escuchar hablar solo, respondiéndole a esas voces que no lo dejaban en paz.- ¿A quien crees que le tomas el pelo?- pregunto de repente. - Sabes que me gustaría tener una amante, y vivir junto a ella, y ser feliz.- afirmo enojado.- ¿Por qué te me insinúas, si tu respuesta será no, acaso quieres hacerme sentir el fracaso de ser rechazado?- dijo.- Piensas que detrás de mi soledad no hay nada, pero es gracias a mi soledad que aun estoy vivo, la soledad que padezco es mi protectora, es mi guía, es mi forma de vida. En esta sociedad desolada, en esta comunidad egoísta todos padecemos de alguna forma la soledad, aunque algunos no se den cuenta siquiera que la padecen. Soledad también es la desprotección, es el desamor, es la vanidad de sentirse el mejor o el más vello. La avaricia y la codicia también es fruto de pensar solo en sí mismo y el ser que piensa solo en él, es un ser solitario, que esta solo, entre su entorno, con su propiedad y pertenencias, y es lo único que le importa.- le explico. Igualmente Rudi sabia bien lo que significa fracasar, en todo sentido, no solo en el amor. De joven también aprendió lo que es no poder ganarse la vida, fracasar en los estudios y en varios aspectos de la vida. Es que nunca terminaba lo que empezaba y lo abandonaba todo a la mitad.- No me sentare a esperar ese futuro que tanto me han prometido, no hay lugar en él para mí, porque llegue en el momento menos adecuado al lugar equivocado. Muchos hablan de lo que es la justicia pero no es para todos igual, y mis actos no fueron juzgados por la justicia ordinaria ¡aun!, Si no por injustas reglas personales y yo aplicare entonces mi propia justicia. La justicia ordinaria será para mí el fin de esas reglas personales con las que ya me han condenado.- dijo enojado, como si estuviera discutiendo con alguien. Luego fue a la alacena, tomo un vaso y se dirigió a la heladera, se sirvió agua fría y bebió con calma. Volvió a su cuarto y se sentó en el mismo sillón donde estaba platicando solo, mientras veía televisión con los ojos abiertos de par en par y la mirada perdida, divagando entre pensamientos y recuerdos imaginados, cree haber vivido situaciones que nunca ocurrieron.- Todo tiene explicación, hasta el mas loco de los actos puede tener mas sentido de lo que tu crees, solo hay que verlo desde puntos de vista que tu siquiera entenderías. Las personas encuentran una explicación a lo que les conviene, y lo que no entienden prefieren ignorar.- aseguro, convencido de lo que afirmaba. Rudi esperaba a la madrugada para estar más tranquilo, es que odiaba el ruido de la ciudad y a su gente.- La sociedad ha perdido el sentido común, sus costumbres se han convertido en vicios colectivos que la llevan a su propia autodestrucción. El dinero es el dios todo poderoso de esta gente que a todo le ponen precio, aun lo que no se pueden comprar ellos creen poder pagarlo, pero no se dan cuenta que la inocencia no tiene precio, lo que se compra es la libertad y no saben que los sueños nunca claudicarán, lo que se pierde son las ilusiones. Cuando comenzamos a tomar conciencia nos damos cuenta que solo fuimos esclavos de un juego perverso, de seres degenerados que todo lo degenera. Y nos hacen a su imagen y semejanza, nos inculcan su desprecio por la vida de los demás y nos hacen notar su desprecio por nuestras vidas.- decía en voz baja.- Lo que hoy significa una epidemia, mañana será una pandemia.

Y así pasa las horas, sentado en su sillón frente al televisor, hablando solo, con esa voz que el y nadie mas escucha dentro de su cuarto. Cuando se acuesta para dormir en su cama, sueña que alguien lo ama.